14 mayo 2010

Experimento sociopsicológico

Estos mundos virtuales proponen alternativas extrañas al ritmo de lo cotidiano. La propiedad de lo virtual es que uno puede pararlo, demorarlo, rebobinarlo. Lo real acontece, el tiempo transcurre siempre del mismo modo, de lunes a viernes de un modo, distinto del sábado distinto del domingo. Los mundos virtuales proponen alternativas, un blog, sus comentarios, la intención de matarlo o dejarlo morir, si las hubiera, vaya originalidad.
Un amigo me decía que un blog no se mata, que en todo caso se lo deja un tiempito y se ve... puede ser que así sea, lo cierto es que -supongo que a todos nos pasa- en determinado momento nos preguntamos "y esto pa que" o algo por el estilo.

Y pensaba entonces que un interesante experimento sociopsicológico (o psicosociologíco, bah. O mejor debería decir: sociomercaditopsicológico. Eso) podría ser el de retomar borradores, post empezados y abandonados desde hoy hasta el 22 de agosto del 2008, donde tengo el primer borrador que nunca subí, de atrás para adelante.

[No sé cómo la gente escribe en sus blogs, qué "sistema" tiene, qué pretensiones, qué objetivos. Creo que salvo algún comentario al paso, nunca conversé con nadie acerca de cómo escribe sus entradas, me encantaría saberlo: si se le ocurre una idea y la vuelca en un post directamente, si escribe pensando mucho, reflexionando. Si se manda de un tirón, escrito, lectura, corrección y a publicar. Si duda, se lee, se corrige, vuelve a subir. Si programa sus entradas. Si le interesa mucho el lector o escribe más para sí, si quiere transmitir y socializar ideas o sólo descargarse. Si todo eso. Yo por mi parte escribí mucho en borrador (acabo de enterarme de que además, soy una  procastinadora, como si los otros pecados mortales que cargo me dejaran alguna posibilidad de salvación). He juntado decenas de borradores, cosas que me interesaron un poco y después no, o cosas que me interesaron mucho pero no tenía ni idea de cómo contar, o estados de ánimo encontrados, o abandonados por falta de tiempo y cansancio o porque encontré mejores cosas que hacer. O porque la oportunidad había pasado, o porque me dio fiaca, o porque justo algún amigo publicó algo mucho mejor sobre eso. O porque cambié diametralmente de opinión al respecto. O porque pensaba que nunca podría escribir algo coherente o interesante sobre ese tema. O por otros motivos que no vienen al caso].

Será una forma de volver sobre mis pasos. Volver de hoy hacia aquél lejano 2008 recuperando (en la medida en que pueda, en que me guste, en que no me avergüence, pero siempre al menos mencionándolos), aquellos borradores, aquél contexto. De a uno y de a poquito intentaré completarlos o decir algo sobre ellos. Recordar la idea, retomarlos o al menos destruirlos a conciencia, no como ejercicio ególatra sino todo lo contrario, y más bien con intención curiosa. Mi mirada actual acontecerá simultáneamente  Otros contextos políticos, otras circunstancias personales, otras combinaciones de unas cosas y otras.
Y las gentes y sus irrupciones.

y quién sabe el menjunje que resulte, qué se yo. Capaz que está bueno. O capaz que es un embole. Entonces será preferible -seguramente sabremos cuándo- un buen golpe de gracia (pero no trágico sino más bien constructivo: como decía Bakunin, la pasión por la destrucción es una alegría creadora).

Y dedicado a los amigos de otras épocas y de las nuevas, una canción que supo ser un himno de estos breves presentes (no estos míos, sino de nuestros pequeños mundos y entornos), de aquellos mundos posibles, que hoy ya no son.


(Cantaba Alejandro del Prado un hermoso poema de Raúl González Tuñón)

6 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Yo creo que depende de dos cosas, esencialemnte: La primera, los objetivos del blog; la segunda, la forma de ser del autor.
Hay personas (muchísimas) que escriben para darse a conocer literariamente y, en ese caso es obligatorio pensar, escribir y corregir; hacer esquemas, sintetizar y analizar.
Hay personas que lo usan como necesidad de comunicación y terapia. Creo que ahí hay que escribir según nace.
Mi caso personal no es ni uno ni otro. A mi el blog me divierte: a veces pienso en hablar sobre algo. Me siento, escribo y publico. El único repaso es "vista previa" y ya, desde ahí, le doy a publicar.
Exactamente igual que cuando escribo un comentario.
No me preocupa demasiado ser mal considerada por una opinión, si en ese preciso momento pienso eso.
Pero puede que sea una cuestión de edad.

Gra dijo...

Cuando te divierte comunicar, creo, es cuando otros también pueden divertirse. Tus relatos "camperos" a mí me muestran en general un mundo que me es ajeno, me encanta percibirlo desde tan lejos y siendo tan distinto al mío poder encontrar, así y todo, confluencias...Lo cierto es que otras dimensiones de la comunicación vienen a ser presentes en estas épocas... me gusta que no preocupe la "consideración" buena o mala a la hora de emitir opinión (y si es por la edad, bienvenida sea la edad entonces!)porque de no ser así, uno opinaría sólo por quedar bien, y no tendría mucho sentido... también yo opino así, y en general es el tipo de opinion que me gusta leer...

Laura dijo...

Primero: qué bueno fue apretar el boton sin saber de qué se trata y que salga el Ale! (hace mas o menos un mes lo fui a ver en el galpón de la Fernandez Fierro, y tenía un poco de miedito, sabía que no andaba muy bien, pero esa noche, me sorprendió como tu botón, cantó maravillosamente, fue un placer lo que generó)
Y en cuanto a los borradores, me parece interesante el experimento de retomarlos, repensarlos,..porque también sirve para verte dos años atrás, recordar qué y cómo pensabas, que te resultaba interesante. En algunos, seguramente coincidirás, en otros, afortunadamente, no. Porque dos años sirven para algo más que para marcarnos arrugas, espero el posteo reloaded.

Gra dijo...

No fui de salame al Club! amaba a este hombre y me alegra saber que sigue enamorando...
Lo del experimento fue la verdad un manotazo de ahogada ante la extrema quietú de mis neuronas, pero al mismo tiempo quién te dice me enseña alguna cosa...
Un abrazo, Laura

pichi dijo...

eeee doña yo tambien creo que soy eso que uste dice (procasti...), aunque creo que no queria saberlo, jojo..., el que le puso nombre a eso es un choto.

Gra dijo...

Estamos formando un clú, Pichi, ya somos una banda, te anoto...lo tremendo es que siempre encontraremos mejores cosas que hacer que ir a las reuniones del clú... qué cosa, che...