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14 julio 2010

Mayúsculas

Sancho Panza: Yo cristiano viejo soy, y para ser Conde esto me basta.
Don Quijote: Y aún te sobra
[Cervantes, Don Quijote de la Mancha, I, 21]


Se discute la hegemonía de un discurso social. Con argumentos científicos, dogmáticos, legales, la posición respecto de la ley de matrimonio universal revela, de nuevo, una discusión ideológica (el conflicto del campo, que terminó produciendo una disputa ideológica, surgió de un conflicto económico -y de poderes, también) y una lucha por mantener posiciones.
En esta, todavía más, se discute ideología, entre otras cosas porque ningún perjuicio material podría producirle a nadie la aprobación de una ley que amplía los derechos de los ciudadanos (ni siquiera se trata de un juego de fojas cero, donde si yo te doy a vos es porque le estoy sacando a otros).
Más allá de los efectos de esta ley, de si es o no es lo importante ahora, de si primero hay que regular para agilizar los procesos de adopción, etcétera, es interesante (por lo menos no me van a decir que no es divertida, posta) la discusión "pública".
La Iglesia católica, y junto con ella los sectores más conservadores de la Sociedad (es así, muchachos, algunas cosas hay que escribirlas con mayúsculas) disputan una visión de mundo (diría el gran Antonito Grasmsci) al discurso secular, y se ponen a sí mismos como la reserva moral de la Argentina. La policía de la moral, los adalides (adalides es de las palabras que suenan raras después de decirla mucho) de las mayúsculas, Tradición y todo lo demás.
Y arrastran tras de sí no solamente al "público cautivo" de los colegios confesionales, cosa que no debería sorprender, sino a un público más amplio (que también viene a ser un público cautivo, no? porque se me hace que es un staff estable) que se siente identificado con estas demandas (y quién si no la Iglesia sería el más legítimo portador de su discurso) y aprovecha también para intercalar otros reclamos, o sea, doblan la apuesta. "No queremos más putos" podría haber sido un lema, más o menos como "sodoma=Argentina" como se veía en la foto del diario de hoy.
De las posturas ultramontanas, extemporáneas e interesadas de la Iglesia católica oficial y la troupe de los malos de Titanes en el Ring se sabe mucho en este ispa por nuestra tristemente célebre historia reciente. Sin embargo el descrédito en el que cayeron las Fuerzas Armadas tras el Proceso no lo sufrió la Iglesia como debía. Y ahí están, y sus feligreses, con diatribas al Satanás puto y a su hijo puto embanderados tras la curia que vocifera gusanos llamando a una guerra santa.
No es su último recurso, es el primero, eso es lo más loco.
Desde esa perspectiva tienen sentido el epíteto de "cruzada" moderna (que no medieval) para referirse al ansia de imposición de sus posturas conservadoras sobre una dimensión que, a todas luces, debería ser absolutamente independiente del poder confesional, que son los derechos de las personas que deben ser garantizados por el Estado. Debería ser, pero. No es fácil sacudirse la resaca de centurias, queremos, pero no tenemos, un Estado laico. La Iglesia católica ocupa un lugar relevante dentro de las estructuras de poder.
Parte de su legitimidad, es ideológica. Otra, claro, es económica.  esos espacios los peleará con uñas y dientes. Porque esos espacios son espacios simbólicos, de poder y son también materiales.

 Fotos de la iglesia en el centro de Colombia (Zona de La Candelaria). By Javi


(Ni hablar de que hay otras religiones. Pero en la Argentina hay libertad de un culto).
Por otra parte, las leyes que amplían los derechos de los ciudadanos suelen tener estos efectos. Más de uno (y una) se habrá escandalizado con la ley -tardía, por demás- de sufragio femenino (que antes, IGUAL, se llamaba universal ¿eh?, sólo para prestar atención a cuál es el "universo" al que se alude cuando se hace referencia a cuestiones "universales") y ni que hablar con la ley de divorcio. Las leyes -lenta, paulatinamente en este país- van respondiendo a los cambios sociales, mal que le pese al Cardenal Bergoglio.
Mientras tanto, Decenas de Familias Argentinas salen a las calles a manifestar por la Defensa de la Familia Argentina. Qué miedito.

08 julio 2010

Purgatorios

Y por qué si nos expulsan de su paraíso quieren obligarnos a compartir su infierno, qué partes de sus fibras se les mueven, en qué extemporáneas eras se quedaron para pensar que los derechos cívicos tienen que ver con su moral y cuánto todos debiéramos ir tras sus pretensiones.
En qué extraña confusión hemos caído donde la ideología retrógrada y fundamentalista legisla para padres preocupados y defienden, convencidos, la integridad humana, en nombre de la persona. Derechos, dijeron. En serio, lo dijeron. E integridad.
Palabras como padre, madre, derechos de los niños que en sus diccionarios se escriben con mayúsculas, para destacar, y por eso ponen Derechos de los Niños a tener Padre y Madre. Lo que se dice, una Familia.
En mis minúsculas, las palabras, quieren decir otra cosa:

[Juli va a tener un bebé y va a ser tan nieta de Marina como de mi hermana, aunque a los padres preocupados les preocupe, como deben preocupar las cosas importantes a la gente preocupada. No lo será judicialmente, no en esta ocasión (se sabe que las leyes corren torpemente detrás de los cambios sociales). Lo será naturalmente (¿cabe la expresión?) y eso será un hecho prepotente, que no pregunta a nadie si puede acontecer].

En cambio, humildemente, yo tengo otra propuesta.
Que se casen los curas, si ellos quieren. Que cojan entre ellos, que legalice (o que absuelva) la Iglesia el sexo anal, coger por placer, la infidelidad. Juntemos firmas. Que los curas promuevan el sexo libre a la salida de misa, en el nombre del señor. Que aprueben el exhibicionismo, que es una ganga al lado de la pederastia.


O que saquen sus rosarios de nuestras vidas privadas. Sean laicas o religiosas.
Y despabilen, muchachos. Mejor temprano que tarde.

05 julio 2010

Dios te protegería


Estación Medrano, Subte B
Errata: Estación José Hernández, Subte D
(ni de cerca... ah, y ciertamente, la foto la sacó Guille -ella dice que en el D)

10 noviembre 2008

En el nombre de Dios

Lo de los armenios matándose a trompadas con los griegos ortodoxos, me mató. ¿No está bueno eso de que se agarren a patadas limpias en nombre del Señor? Me los imagino, guerra de murciélagos disputándose su trofeo, el símbolo, la propiedad privada, la ortodoxia (que es un problema, esto de la ortodoxia, porque cómo se demuestra quién es más ortodoxo si cada uno es ortodoxo de su propia iglesia? Es decir que para estos ordoxos los otros ortodoxos vendrían a ser los hetedoroxos, y viceversa, pero al mismo tiempo cada uno disputa al otro la ortodoxia). Y bueh, parece que los armenios se hacían los dobolus y no los dejaban entrar a los griegos a ese Reino del Señor. Los otros les salieron al cruce, y se armó el quilombete, jeje. Y no termina ahí: ¿quién -justo- vino a poner orden? la policía israelí....
Gracias, muchachos, por este momento inolvidable...

Tanta alharaca para nada. La caja nada atrapata, nada habrá. ¿Sabrán dar carcajadas?